¿Plato de ducha o bañera?

La ducha puede ser uno de tus mejores aliados en verano, ya que, la frecuente hidratación de la piel es imprescindible para evitar su envejecimiento prematuro.

Está demostrado que una ducha refrescante es más efectiva que un baño en agua templada, incluso ahorraremos en el consumo de agua.

Los platos de ducha pueden ser el aliado perfecto, ya que los actuales, evitan caídas accidentales que normalmente podemos sufrir de manera más frecuente en una bañera.

Cuando llegamos a ciertas edades, y tras no haber realizado ejercicio periódico a lo largo de nuestra vida, tendemos a perder movilidad, por lo que un plato de ducha nos evitará posibles accidentes a la hora de refrescarnos o tomar una ducha higiénica.

Aunque la bañera nos presenta la ventaja de poder relajarnos en ella, no debemos olvidar el apartado economizador, puesto el agua utilizada en una ducha es mucho menor de la necesaria para disfrutar de una relajante y reconfortante baño.